La Crisis Política en el Perú

Por Mónica Gradoz

La actual situación política que se está presentando en el Perú, es el resultado de una suma de errores que se fueron dando en la deficiente clase política que desde hace siglos se acumulan y que explotó en el Congreso de la República y el representante del Estado, en ese momento Presidente del Perú Pedro Pablo Kuczynski. 

Todo se inició en las pasadas elecciones del 2016 cuando la candidata del Partido Fujimorista Keiko Fujimori perdió las elecciones, pero obtuvo una mayoría abrumadora en el Congreso de la República que se dedicó a ejercer una fuerte oposición al gobierno de PPK; pero que protegió a sus amigos políticos que estaban siendo investigados por corrupción.

La corrupción alcanzó a todos los anteriores Presidentes del país, como Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y a PPK quién había asesorado a la Empresa Odebrecht; que entregó dinero de forma ilegal a los candidatos y políticos de diferentes partidos políticos que también fueron vinculados con el caso Lava Jato como: Keiko Fujimori, Luis Castañeda Lossio, Lourdes Flores y otros.

En el Poder Judicial también se pagó coimas a representantes del Poder Judicial, Jueces y Fiscales de la Nación, Magistrados del Poder Judicial y de la Corte Superior de Lima y del Callao que tenían conexión con el narcotráfico y lavado de dinero. A través del caso Lava Juez se investigaron las conexiones entre la empresa Odebrecht y esta red de corrupción que funcionaba desde hace mucho tiempo a la que no escapaba ningún estamento del Estado y del sistema económico privado como el grupo de empresarios corruptos llamados el “Club de la construcción”, quienes eran los únicos ganadores de las cientos de obras públicas que se ejecutaban en el país desde el 2004.

Esto originó que los congresistas de la mayoría fujimorista archivaran investigaciones a los políticos involucrados en los casos de corrupción con el caso Lava Jato y que en marzo del 2018 aceptaran la renuncia de Kuczynski a pesar de que había indultado en diciembre del 2017 al ex Presidente Alberto Fujimori, padre de Keiko Fujimori. Indulto que después declararían no legal y que finalmente obligara a regresar a la cárcel a Alberto Fujimori en la que se encuentra hasta hoy. 

Desde junio del 2018 en que asumió la Presidencia el Perú, el Vicepresidente Martín Vizcarra apoyó las investigaciones de corrupción que se estaban realizando y empezaron a ser encarcelados: Keiko Fujimori, Funcionarios del Gobierno Aprista que sindicaban a Alan García como parte de esta corrupción, ex Alcaldes de Lima como Susana Villarán y otros que empezaron a revelar información sobre Odebrecht y estos casos de corrupción. Estas investigaciones y nuevas pruebas de corrupción en su contra, llevan al ex Presidente Alan García a suicidarse en abril del 2019. 

El Congreso de la República archivó todos los proyectos que el Ejecutivo enviaba con el fin de proponer mejoras en el sistema político y judicial. Ante este enfrentamiento el pueblo empezó a apoyar al Ejecutivo porque ya estaban hastiados de tanta ineficiencia y blindaje a las personas corruptas como jueces y fiscales; muchos integrantes de la Comisión Nacional de la Magistratura y del Tribunal Constitucional. 

Con este escenario en julio del 2019, Martín Vizcarra propone a toda la clase política renunciar y convocar a nuevas elecciones generales. Pero, el Congreso se opone y tras cuatro intensos meses de debates entre el Poder Ejecutivo y Legislativo, que decide archivar sin haber debatido la propuesta enviada por Vizcarra para que se modifique el proceso de elección de los miembros del Tribunal Constitucional.

El Presidente Martín Vizcarra solicita Cuestión de Confianza al Congreso, pero la mayoría fujimorista y aprista decidió primero elegir a dos Miembros del Tribunal Constitucional en una controvertida votación que fue suspendida. Después de una pausa votarían la Cuestión de Confianza enviada por el Ejecutivo.

En estas condiciones, el Presidente Martín Vizcarra anunció Disolver el Congreso del Perú aquél 30 de setiembre del 2019, por denegar la Cuestión de Confianza por parte del Congreso; anunciando y convocando a elecciones parlamentarias para el 26 de enero del 2020. En el mismo momento en que el Congreso de la República era disuelto, los parlamentarios votaban a favor de darle la Cuestión de Confianza al Presidente Vizcarra. Pero al escuchar el mensaje a la Nación que daba Vizcarra al país a través de los medios de comunicación, el Congreso decidió en ese momento “Suspender Temporalmente” a Vizcarra de sus funciones como Presidente del Perú y decidió designar como Presidente del Perú a la Segunda Vicepresidenta Mercedes Araoz.

El Perú vivió los momentos más interesantes y menos estables de la historia política peruana que cada 30 años repite una situación de inestabilidad política, económica y social. Los discursos a favor o en contra de esta decisión de Disolver el Congreso por el Presidente del Estado está amparado en la Constitución Política del Perú de 1993 que fue firmada por el ex Presidente Alberto Fujimori hoy acusado de corrupción.

La población peruana aprobó en un 80%, la decisión del Presidente Martín Vizcarra, y en este momento el Congreso de la República se encuentra representado por la Comisión Permanente del Parlamento, mientras que la Organización Nacional de Procesos Electorales- ONPE y el Jurado Nacional de Elecciones- JNE  preparan el proceso electoral.

La crisis de partidos políticos en el Perú, frustra las expectativas de cambio que tiene la población peruana para remediar los errores y mejorar el sistema político. Los cuestionados partidos políticos como el Fujimorismo, aprismo, alianzas de partidos de la izquierda y otros que desean ser elegidos participarán una vez más vendiendo su ideología al mejor postor, pues al parecer no han aprendido nada la lección de evitar la corrupción y dejar de lado sus intereses personales.

Por lo tanto, la población será la única de elegir y aprobar con su voto la mejor propuesta que comprometa y exija responsabilidad a los nuevos parlamentarios que serán elegidos este 26 de enero del 2020. Se podrá escribir una nueva historia de lucha contra la corrupción, lucha contra la desigualdad económica; mejora de un sistema que elimine el neoliberalismo extremo que crea mayor pobreza y mayor explotación a los recursos naturales condenando al Perú a la inestabilidad social, falta de trabajo, proponiendo mejorar los servicios sociales de salud y de educación y que apueste por el desarrollo y el bienestar de la población peruana.

































 Traduccion

Die politische Krise in Peru


Die gegenwärtige politische Situation, die sich in Peru abspielt, ist das Ergebnis einer Summe von Fehlern, die in der unfähigen politischen Klasse auftraten, die sich seit Jahrhunderten angesammelt und im Kongress der Republik und bis zum Vertreter des Staates, damals Perus Präsident Pedro Pablo Kuczynski (PPK), ausgebreitet haben. 

Alles begann bei den letzten Wahlen 2016, als der Kandidat der Fujimorista-Partei, Keiko Fujimori, die Wahlen verlor, aber im Kongress der Republik eine überwältigende Mehrheit erhielt, die sich der Ausübung einer starken Opposition gegen die PPK-Regierung verschrieben hatte aber ihre politischen Freunde schützte, die wegen Korruption untersucht wurden.

Die Korruption erreichte alle früheren Präsidenten des Landes, wie Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala und PPK, welche die Firma Odebrecht beraten hatten; die illegal Geld an die Kandidaten und Politiker verschiedener politischer Parteien gab, die mit dem Fall Lava Jato in Verbindung standen, wie: Keiko Fujimori, Luis Castañeda Lossio, Lourdes Flores und andere.

In der Justiz wurden auch Bestechungsgelder an Vertreter der Gerichtbarkeit, Richter und Staatsanwälte der Nation und des Obersten Gerichts von Lima und Callao gezahlt, die mit Drogenhandel und Geldwäsche zu tun hatten. Der Fall Lava Juez untersuchte die Verbindungen zwischen dem Unternehmen Odebrecht und diesem seit langem bestehenden Korruptionsnetzwerk, dem kein Teil des Staates und des privaten Wirtschaftssystems entkommen war, wie z.B. die Gruppe der korrupten Geschäftsleute, "Construction Club" ganannt, die die einzigen Gewinner der Hunderte von öffentlichen Arbeiten waren, die seit 2004 im Land durchgeführt wurden.

Dies führte dazu, dass Kongressabgeordnete aus der Fujimori-Mehrheit Ermittlungen gegen Politiker einleiteten, die in Korruptionsfällen im Fall Lava Jato involviert waren. Im März 2018 akzeptierten sie den Rücktritt von Kuczynski, obwohl er den ehemaligen Präsidenten Alberto Fujimori, den Vater von Keiko Fujimori, im Dezember 2017 begnadigt hatte. Eine Begnadigung, die später für rechtswidrig erklärt wurde und Alberto Fujimori schließlich zwingen sollte, in das Gefängnis zurückzukehren, in dem er sich bis heute befindet. 

Seit Juni 2018, als er die Präsidentschaft übernahm, unterstützte Martín Vizcarra die durchgeführten Korruptionsermittlungen und anstehenden Inhaftierungen von Keiko Fujimori, Regierungsbeamten der Aprista (Anhänger der Parte ARPA), die Alan García als Teil dieser Korruption beschuldigten, ehemaligen Bürgermeistern von Lima wie Susana Villarán und andere, die begannen, Informationen über Odebrecht und diese Korruptionsfälle preiszugeben. Diese Ermittlungen und neue Beweise für Korruption gegen ihn führten dazu, dass der ehemalige Präsident Alan García im April 2019 Selbstmord beging. 

Der Kongress der Republik legte alle Projekte zu den Akten, die die Regierung vorgelegt hatte, um Verbesserungen im politischen und juristischen System vorzuschlagen. Angesichts dieser Konfrontation begannen die Menschen, die Exekutive zu unterstützen, weil sie es satt hatten, so viel Ineffizienz und korrupte Personen zu schonen; wie Richter und Staatsanwälte, viele Mitglieder der Nationalen Kommission der Richterschaft und des Verfassungsgerichts. 

Mit diesem Szenario im Juli 2019 schlug Martín Vizcarra  vor, dass die gesamte politische Klasse zurücktritt und neue Parlamentswahlen einberuft. Aber der Kongress lehnte dies ab und nach vier intensiven Monaten der Debatten zwischen der Exekutive und der Legislative, beschloss man, die Sache zu den Akten zu legen, ohne den Vorschlag von Vizcarra zur Änderung des Wahlverfahrens der Mitglieder des Verfassungsgerichts zu diskutieren.

Präsident Martin Vizcarra bat den Kongress um eine Vertrauensabstimmung, aber die Mehrheit von Fujimori und Aprista beschloss, zunächst zwei Mitglieder des Verfassungsgerichtshofes in einer umstrittenen Abstimmung zu wählen, die aber ausgesetzt wurde. Nach einer Sitzungspause wollte man über die von der Regierung gestellte Vertrauensfrage abstimmen.

Unter diesen Bedingungen ordnete Präsident Martín Vizcarra am 30. September 2019 die Auflösung des peruanischen Kongresses an wegen der Verweigerung der Vertrauensabstimmung durch den Kongress und kündigte gleichzeitig Parlamentswahlen bis zum 26. Januar 2020 an. Zum Zeitpunkt der Auflösung des Kongresses stimmten die Parlamentarier zugunsten der Vertrauensfrage für  Präsident Vizcarra. Aber als der Kongress die Botschaft an die Nation hörte, die Vizcarra dem Land über die Medien übermittelte, beschloss er damals, Vizcarra von seinen Funktionen als Präsident Perus “vorübergehend zu entbinden” und ernannte die zweite Vizepräsidentin Mercedes Araoz zum Präsidenten Perus.

Peru erlebte die interessantesten und unsichersten Momente der peruanischen politischen Geschichte, die alle 30 Jahre eine Situation der politischen, wirtschaftlichen und sozialen Instabilität wiederholt. Die Reden für oder gegen die Entscheidung des Staatspräsidenten, den Kongress aufzulösen, sind durch die politische Verfassung Perus von 1993 geschützt, die von dem ehemaligen Präsidenten Alberto Fujimori unterzeichnet wurde, der heute der Korruption beschuldigt wird.

Die peruanische Bevölkerung stimmte zu 80% der Entscheidung von Präsident Martín Vizcarra zu, und derzeit wird der Kongress der Republik durch die Ständige Kommission des Parlaments vertreten, während die Nationale Wahlkommission und das Nationale Wahlamt die Wahl vorbereiten.

Die Krise der politischen Parteien in Peru, zerschlägt die Erwartungen der peruanische Bevölkerung an den Wandel, dass die die Fehler behoben und das politische System verbessert werde. Die befragten politischen Parteien wie Fujimorismo, Aprismo, Allianzen linker Parteien und andere, die gewählt werden wollen, werden wieder teilnehmen und ihre Ideologie an den Höchstbietenden verkaufen, da sie anscheinend nichts von der Lektion gelernt haben, Korruption zu vermeiden und ihre persönlichen Interessen außer Acht zu lassen.

Daher wird die Bevölkerung die Einzige sein, die mit ihrer Stimme den besten Vorschlag wählt und annimmt, der Kompromisse eingeht und von den neuen Parlamentariern, die am 26. Januar 2020 gewählt werden, Verantwortung verlangt. Es wird möglich sein, eine neue Geschichte des Kampfes gegen die Korruption, des Kampfes gegen die wirtschaftliche Ungleichheit zu schreiben; die Verbesserung eines Systems, das den extremen Neoliberalismus beseitigt, welcher größere Armut und eine stärkere Ausbeutung der natürlichen Ressourcen hervorruft und Peru zu sozialer Instabilität, Arbeitsmangel verurteilt. Ein neues System, das vorschlägt, die sozialen Dienste des Gesundheitswesens und der Bildung zu verbessern und auf die Entwicklung und das Wohlergehen der peruanischen Bevölkerung setzt.